Papa León XIV: ¿Quién es Santo Toribio de Mogrovejo?, ¿cómo fue su relación con el Perú?
Huaraz en Línea. - Hace 445 años arribó al Perú Toribio de
Mogrovejo, un clérigo católico español que marcó un hito fundamental en la
evangelización y la organización eclesiástica del entonces extenso virreinato
que abarcaba varios países de Sudamérica. ¿Qué labor desempeñó este religioso y
cómo fue su especial relación con nuestro país?, ¿Qué se celebra en noviembre y
por qué es importante?
Biografía de Toribio de Mogrovejo
Toribio Alfonso de Mogrovejo y Robledo nació en la ciudad
española de Mayorga, perteneciente al entonces reino de Castilla, el 16 de
noviembre de 1538. Hijo de miembros de la nobleza de Castilla, su padre fue don
Luis Alfonso de Mogrovejo, señor de la casa de Mogrovejo en Mayorga; y su madre
fue doña Ana de Robledo y Morán de Butrón, perteneciente a la noble casa de los
Morán de Butrón de Villaquejida-Mayorga y de Logroño.
Estudió Derecho Civil y Eclesiástico en la Universidad de
Salamanca. Allí recibió la influencia de su tío Juan de Mogrovejo, profesor en
dicha casa de estudios y en el Colegio Mayor de San Salvador de Oviedo en
Salamanca. Invitado por el rey Juan III de Portugal a enseñar en la ciudad de
Coímbra, Juan de Mogrovejo viajó con su sobrino Toribio y ambos residieron
algunos años en la universidad de esa ciudad.
De vuelta a Salamanca, su tío falleció poco después del
regreso. Toribio resolvió seguir sus pasos, llegando a ser profesor de leyes en
la Universidad de Salamanca, donde su erudición y virtud le llevaron a ser
designado como inquisidor general de Granada.
Nombramiento como arzobispo y arribo al Perú
El entonces rey Felipe II le propuso al papa Gregorio XIII
el nombramiento de Toribio de Mogrovejo como arzobispo de Lima para suceder a
Gerónimo de Loayza. El 16 de mayo de 1579, el papa Gregorio XIII lo nombró
segundo arzobispo de Lima, en virtud de una cédula de presentación del rey.
El arzobispo que lo iba a ordenar de sacerdote le propuso
darle todas las órdenes menores en un solo día, pero Toribio de Mogrovejo
prefirió que le fueran confiriendo una orden cada semana, para así irse
preparando debidamente a recibirlas.
Su ordenación sacerdotal fue en 1578, a manos del entonces
arzobispo de Granada, Juan Méndez de Salvatierra. Fue consagrado en agosto de
1580, en la Catedral de Sevilla, a manos del arzobispo de Sevilla, Cristóbal
Rojas Sandoval.
Partió al Perú en compañía de su hermana, Grimanesa de
Mogrovejo; su cuñado, Francisco Quiñones y sus tres sobrinos en septiembre de
1580. Arribó a Panamá y desde allí, por vía terrestre y marítima, llegó al
puerto de Paita en el Virreinato del Perú, en mayo de 1581, e inició su trabajo
como misionero viajando a pie y montado sobre mula, bautizando y enseñando a la
población nativa. Llegó a Lima el 11 de mayo de 1581 y tomó posesión canónica
de su sede, el 12 de mayo de 1581.
La Arquidiócesis de Lima tenía jurisdicción sobre los
actuales territorios de Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile y
parte de Argentina, abarcando un territorio de más de seis millones de
kilómetros cuadrados.
Labor evangelizadora
Al llegar a Lima, Toribio de Mogrovejo tenía 42 años y tres
veces recorrió su inmensa Arquidiócesis de Lima. La primera vez, el recorrido
demandó siete años y se inició en 1584 llegando a Cajamarca, Chachapoyas y
Moyobamba.
La segunda visita, realizada entre 1593 y 1597, recorrió el
litoral del departamento de Áncash, Trujillo y Lambayeque. Y en la tercera, que
empezó en enero de 1605, quedó inconclusa por su fallecimiento. Entre una y
otra realizó viajes a pueblos de Lima, Callao, Mala, San Vicente de Cañete,
Chincha y Nasca.
La mayor parte del recorrido era a pie y, a veces montado
sobre mula, por caminos casi intransitables, pasando de climas terriblemente
fríos a climas de calor sofocante.
Al llegar a cada localidad, convocaba a la población
residente, sobre todo indígena y de origen africano si fuera el caso y
permanecía varios días evangelizando, bautizando y confirmando a mujeres y
hombres adultos, menores de edad y adultos mayores. También bendecía a los
enfermos y daba la extremaunción a quienes iban a perecer para brindarles
fortaleza espiritual, paz y el perdón de sus pecados.
Celebraba la misa con gran fervor y, según relatan muchos
fieles, mientras rezaba su rostro resplandecía, lo que era interpretado como un
acto sobrenatural de naturaleza divina.
En una de sus visitas evangelizadoras, una tribu muy
guerrera salió a su encuentro con ánimo belicoso, pero al ver al arzobispo tan
humilde y amable, cambiaron de actitud y atendieron con gran respeto y atención
su mensaje de fe cristiana.
Al finalizar su gestión eclesiástica, Toribio de Mogrovejo
envió un documento al rey contándole que había administrado el sacramento del
bautismo, la primera comunión y la confirmación a más de 800,000 personas
durante sus visitas por toda la arquidiócesis de Lima.
Organización de la arquidiócesis
Toribio de Mogrovejo reunió a sacerdotes y obispos en
Sínodos o reuniones generales para dar leyes acerca del comportamiento que
deben tener los católicos. Cada dos años reunía a todo el clero de la
arquidiócesis para un Sínodo y cada siete años a los de las diócesis vecinas.
En estas reuniones se daban leyes severas y, a diferencia de otras veces en que
se hacían leyes, pero no se cumplían, en los Sínodos dirigidos por Toribio de
Mogrovejo se evaluaba el cumplimiento de las normas eclesiásticas.
Toribio de Mogrovejo fundó el primer Seminario sacerdotal de
América. Insistió y obtuvo que los religiosos aceptaran parroquias en sitios
muy pobres. En su gestión se incrementó, de 150 a 250, el número de parroquias
o centros de evangelización de la arquidiócesis.
Confirmación a tres santos
Durante su labor pastoral, Toribio administró el sacramento
de la confirmación a tres notables cristianos convertidos en santos: Santa Rosa
de Lima, San Francisco Solano y San Martín de Porres.
Fallecimiento de Toribio de Mogrovejo
A la edad de 68 años, Toribio de Mogrovejo cayó enfermo
mientras se encontraba en la localidad de Pacasmayo. Pese a su desfavorable
condición de salud, continuó desarrollando su labor pastoral hasta llegar a la
ciudad de Zaña en condición agonizante.
Allí hizo su testamento en el que dejó a sus criados sus
efectos personales y a los pobres el resto de sus propiedades. Murió a las tres
y treinta de la tarde del 23 de marzo de 1606, un Jueves Santo, en el Convento
de San Agustín. Su cuerpo fue llevado a la Ciudad de los Reyes un año después
de su deceso y, pese al tiempo transcurrido, no evidenciaba signos de
descomposición, como si estuviera recién muerto.
Canonización y milagros atribuidos a Toribio de Mogrovejo
Tras su fallecimiento, el proceso de canonización de Toribio
de Mogrovejo se inició de inmediato, con el reconocimiento de sus virtudes
heroicas por parte del Vaticano.
Toribio de Mogrovejo fue beatificado el 28 de junio de 1679
por el papa Inocencio XI, mediante la Bula Laudeamus, y fue canonizado el 10 de
diciembre de 1726 por el papa Benedicto XIII, mediante la Bula Quoniam
Spiritus.
Entre los milagros y hechos prodigiosos atribuidos a la
intercesión de Toribio de Mogrovejo destacan:
Milagro de Macate: Durante uno de sus extensos viajes
pastorales por el Virreinato del Perú en 1594, Toribio de Mogrovejo se
encontraba sediento junto a sus acompañantes en una zona árida. Al igual que un
pasaje bíblico, el santo golpeó una roca con su báculo, haciendo brotar
agua cristalina que apagó la sed de los caminantes y que sigue fluyendo hasta
la actualidad.
Curación de Mateo de Rojas: Este es uno de los milagros
documentados para su proceso de canonización. El seminarista Mateo de Rojas se
encontraba gravemente enfermo emanando flujos de sangre y se curó por completo
tras tocar una costilla del arzobispo de Lima.
Don de la ubicuidad: En la tradición oral y los relatos de
la época colonial se menciona que Toribio de Mogrovejo tenía la capacidad de
aparecer en varios lugares al mismo tiempo para auxiliar a los enfermos o
evangelizar.
Incorruptibilidad corporal: Un año después de su
fallecimiento en 1606, su cuerpo fue trasladado a Lima y se descubrió que se
encontraba incorrupto, conservándose como si hubiera fallecido recientemente.
Solemnidad en honor a Santo Toribio
Su fiesta en el santoral católico se celebra el 23 de marzo,
aniversario de su deceso. Sin embargo, en la ciudad de Lima se celebra la
Solemnidad de Santo Toribio de Mogrovejo el 27 de abril, día del traslado de
sus restos mortales desde Zaña hasta la ciudad de Lima, donde sus restos
son venerados en su capilla de la basílica catedral. Este mismo día se celebran
fiestas en su honor en Mayorga, su ciudad natal en España.
Santo Toribio de Mogrovejo es patrono del Episcopado
Latinoamericano, proclamado por el papa Juan Pablo II en 1983; patrono de la
Arquidiócesis de Lima; patrono de Mayorga; patrono de la Universidad Católica
Santo Toribio de Mogrovejo; patrono de la Hermandad de Santo Toribio de
Mogrovejo, en el distrito del Rímac; patrono de la Pastoral Misionera de la
Parroquia de la Santa Cruz, perteneciente a la arquidiócesis de Resistencia, en
la provincia argentina de Chaco; y patrono de la Arquidiócesis de Managua en
Nicaragua. (Texto y foto: Andina)