Acólito más joven de Chiclayo elegido por el Papa León XIV estudia Derecho gracias a una beca
Huaraz en Línea.- Ante el anuncio de la visita del Papa León XIV al Perú,
prevista para noviembre de 2026, Gino Lara Imán, estudiante de Derecho y
beneficiario de Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo
(Pronabec) del Ministerio de Educación, recordó su cercana experiencia con
quien hoy lidera la Iglesia católica.
Gino tenía apenas siete años cuando conoció al entonces
padre Robert Francis Prevost. En aquella época era el acólito más joven de la
Catedral de Chiclayo y fue elegido por el ahora Papa León XIV para llevar la
imagen del Niño Jesús al pesebre durante la celebración navideña de 2015. “Me
sorprendió que el padre Prevost me entregara personalmente la imagen del Niño
Jesús para colocarla en el pesebre”, recuerda Gino.
El joven becario señala que el entonces sacerdote disfrutaba
especialmente de las celebraciones navideñas en Chiclayo. “Como en Estados
Unidos la Navidad se vive de manera distinta, le llamaban mucho la atención
nuestras tradiciones. Recuerdo que disfrutaba especialmente de las chocolatadas
navideñas”, comenta.
Asimismo, destaca la sencillez y cercanía que siempre
caracterizaron al hoy Santo Padre. “Guardo un recuerdo muy especial de él por
su amabilidad, humildad y trato cercano. Siempre mostraba una actitud cordial
con todos y transmitía una profunda calidez humana”, afirma.
Como acólito, Gino participaba en las celebraciones
litúrgicas llevando las ofrendas durante la eucaristía. Entre sonrisas,
recuerda que su corta edad le ocasionaba algunas dificultades.
“Era tan pequeño que la túnica me quedaba enorme. A veces la
pisaba, me tropezaba y terminaba dejando caer algunas cosas. Por eso me
sorprendió aún más que me eligiera para una responsabilidad tan importante”,
relata.
Sin embargo, lo que más permanece en su memoria son las
palabras que recibió de Robert Prevost aquel día. “Me dijo que, aunque era muy
pequeño, siempre debía pensar en grande y seguir el camino de Dios. Han pasado
muchos años, pero nunca olvidé ese mensaje”, señala.
“Aquel gesto, que para otros podría parecer sencillo,
significó mucho para mí. Como el menor del grupo, me sentí valorado y tomado en
cuenta”, agrega.
Su servicio a la Iglesia comenzó a los cinco años de edad,
cuando integró el grupo “Niños Adoradores del Santísimo” en Chiclayo. Realizó
su Primera Comunión a los siete años y ese mismo año se convirtió en acólito.
Fue entonces cuando tuvo la oportunidad de compartir diversas actividades
pastorales con el padre Prevost.
Aunque posteriormente dejó algunas responsabilidades
parroquiales para prepararse para el ingreso a la universidad, nunca se alejó
de la comunidad cristiana. En 2025 postuló a Beca 18, uno de los concursos más
emblemáticos del Pronabec.
“No estaba seguro de lograrlo. La noche anterior a la
publicación de resultados recé y le prometí a Dios que sería un abogado justo.
No podía dormir. Finalmente, un amigo me llamó para decirme que había visto mi
nombre en la lista de ganadores”, recuerda.
La próxima visita del Papa León XIV al Perú también
despierta en él una profunda emoción. Por ello recuerda la misa de despedida
que se realizó en Chiclayo cuando Robert Prevost fue llamado por el papa
Francisco para asumir nuevas responsabilidades en Roma. “Fue una ceremonia muy
emotiva. Nos dijo que el Papa lo estaba llamando a Roma y que debía responder a
ese llamado”, comenta.
También evoca con claridad el momento en que se anunció la
elección del nuevo pontífice. “Estaba en la universidad participando en una
conferencia cuando escuchamos un grito. Todos nos preguntábamos qué había
ocurrido. De pronto ingresó un docente y anunció: ‘Ya tenemos nuevo Papa y es
peruano’. Fue una emoción indescriptible”, recuerda.
La historia de Gino Lara refleja cómo la fe, la
perseverancia y el acceso a oportunidades educativas pueden transformar vidas.
Hoy, gracias a Beca 18, se prepara para convertirse en abogado y contribuir al
desarrollo del país, llevando consigo las enseñanzas y valores que recibió
desde niño.