Huaraz en Línea.- Áncash enfrenta una nueva temporada de incendios forestales
que ya deja severos daños ambientales. Entre enero y el lunes 3 de agosto se
han reportado 47 emergencias en la región, de las cuales 19 ocurrieron en
julio, el mes con mayor incidencia, mientras que agosto ya registra cinco
incendios en apenas tres días, según el consolidado del Centro de Operaciones
de Emergencia Regional (COER).
Los incendios forestales más recientes se registraron en los
distritos de Anta, Pampas, Matacoto, Aija y Jangas. De acuerdo con el reporte
oficial, los incendios de Anta, Pampas y Matacoto fueron extinguidos, el de
Aija permanece controlado y el de Jangas continúa activo.
El gerente regional de Gestión del Riesgo de Desastres de
Áncash, Rafael Macedo Menacho, informó que, si bien hasta el momento no se han
reportado víctimas mortales, las consecuencias para el medio ambiente son
considerables.
"La principal afectación es la pérdida de cobertura
vegetal y la contaminación atmosférica. Estos humos que se van directamente a
la atmósfera y forman bolsas de gases lo único que hacen es incrementar la
temperatura de nuestro planeta", advirtió el funcionario.
Según las cifras del COER Áncash, los incendios forestales
han destruido 507 hectáreas de cobertura natural y cuatro hectáreas de bosque,
además de ocasionar la pérdida de siete hectáreas de cultivos. También se
reportan daños en infraestructura, con 1,730 metros de tuberías de riego
destruidas, 675 metros afectados y 500 metros de redes de agua potable dañadas.
El registro consigna, además, una persona herida.
La provincia del Santa concentra el mayor número de
incendios forestales, con 13 emergencias, seguida por Huaraz (6), Huaylas (5) y
Yungay (5). A nivel distrital, Nuevo Chimbote encabeza la lista con nueve
incendios registrados en lo que va del año.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población para
evitar las quemas agrícolas y otras actividades que puedan originar incendios,
debido a que la mayoría de estos eventos son provocados por la acción humana y
representan una seria amenaza para los ecosistemas, la agricultura y la calidad
del aire en la región. (Texto y foto: Andina)