Parque Nacional Huascarán: siete actividades que pueden hacer los turistas en este destino
Huaraz en Línea.- El Parque Nacional Huascarán celebra hoy su 51° aniversario
de creación como área natural protegida por el Estado, consolidándose como uno
de los principales atractivos turísticos del Perú. A propósito de esta notable
efeméride, conozcamos siete actividades que pueden realizar los visitantes en
este formidable destino declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.
TREKKING EN CIRCUITOS DE UNO O VARIOS DÍAS
Recorrer circuitos como la famosa caminata de un día a la
Laguna 69 o emprender rutas más largas de varios días en el impresionante
Circuito Santa Cruz, son actividades ideales para los amantes del
excursionismo, trekking o senderismo.
El Circuito Santa Cruz es el trayecto de excursionismo más
recorrido de la Cordillera Blanca y demanda al menos cuatro días. En la
travesía se visitan zonas cuya altitud va desde los 2,500 hasta los 4,767
metros sobre el nivel del mar.
En esta formidable ruta de andinismo se puede apreciar
diversos ecosistemas de montaña, nevados y lagunas de extraordinaria belleza
paisajística, gran biodiversidad y pueblos andinos ideales para el turismo
vivencial y rural comunitario.
A su turno, el Circuito Olleros-Chavín, con un recorrido de
unos 37 kilómetros y zonas cuya altura va desde los 3,450 a los 4,680 metros de
altitud, esta caminata de excursionismo comprende parte de una ruta usada por
las culturas preincas para conectar el Callejón de Huaylas con el Callejón de
Conchucos.
Es una caminata que atraviesa la Cordillera Blanca, a través
del paso de Yanashallash, ubicado a 4,680 metros sobre el nivel del mar y
permite apreciar el imponente nevado Uruashraju, que tiene una altitud de 5,722
metros. Al igual que todas las otras excursiones, esta debe realizarse a través
de una agencia de viaje autorizada por el Parque Nacional Huascarán.
APRECIAR LAGUNAS DE AGUAS TURQUESAS
Contemplar paisajes espectaculares en icónicos espejos de
agua de aguas color turquesa, como las Lagunas de Llanganuco (Chinancocha y
Orconcocha), la laguna Churup, la laguna Purhuay o la laguna Querococha,
representan una experiencia inolvidable que vale la pena registrar en imágenes
fotográficas o de video.
Ubicada en la provincia de Yungay, a 83 kilómetros al
noreste de la ciudad de Huaraz y a 25 Kilómetros de la ciudad de Yungay, sobre
los 3,850 metros sobre el nivel del mar, la hermosa laguna de Llanganuco tiene
una superficie de 548.12 kilómetros cuadrados y se encuentra entre los nevados
Huascarán (6,768 m.s.n.m.), el más alto del Perú, y Huandoy (6,160 m.s.n.m.).
Es el lugar más visitado del Parque Nacional Huascarán en lo que va del año.
Las aguas de esta deslumbrante laguna son de color verde
turquesa y está rodeada por densos bosques de queñuales, totora y es el hábitat
de aves altoandinas como el pato silvestre. Llanganuco está conformada por dos
lagunas: Orconcocha o “laguna macho”, ubicada al final del valle, y Chinancocha
o “laguna hembra”, donde se puede pasear en bote y por sus orillas se realizan
caminatas y paseos a caballo. El valle que rodea a Llanganuco es ideal para
realizar campamentos y aclimatación para los visitantes que desean realizar
excursionismo o escalar los nevados de la Cordillera Blanca.
Por su parte, la visita a la laguna Querococha, localizada a
48 kilómetros de la ciudad de Huaraz, a una altitud de 3,980 metros sobre el
nivel del mar, en la ruta con destino a la localidad de Chavín, la visita a
esta laguna se incluye dentro del tour al monumento arqueológico de Chavín. La
vegetación de las márgenes está compuesta por totora y diferentes variedades de
gramíneas.
En la parte central de los cerros que la circundan se ha
generado una silueta que se asemeja al mapa del Perú debido a un proceso
erosivo bastante caprichoso. En la parte central de esta formación se concentra
un tupido bosque de queñuales que se dispersa paulatinamente hacia la base de
un pequeño abanico aluvial.
Un auténtico placer para la vista es contemplar la laguna
Churup, situada a 18 kilómetros al este de la ciudad de Huaraz (1 hora 30
minutos en auto). Las aguas de Churup poseen un color azulado y está rodeada de
quenuales, quisuares e ichu. A su alrededor habitan especies típicas de fauna
andina como vizcachas, gatos monteses y patos silvestres.
En tanto, la visita a la fascinante laguna 69 es una genuina
epifanía turística.Este hermoso cuerpo de agua se ubica a 4,600 metros sobre el
nivel del mar, bajo la impactante montaña Chacraraju, que forma parte de la
Cordillera Blanca. La laguna 69 se llama así porque es la sexagésima novena
laguna en una lista de más de 800 cuerpos de agua altoandinos de la Cordillera
Blanca.
A su turno, la lagua Purhuay, localizada a 158 kilómetros de
la ciudad de Huaraz, es la más cercana a la ciudad de Huari. En sus aguas hay
truchas y está rodeada de vegetación propia de la zona andina, como arbustos,
zarzamoras, queñuales, alisos y la orquídea altoandina llamada huagancu. A
corta distancia se encuentran los restos arqueológicos de Llamacorral.
MONTAÑISMO Y ESCALADA
El Parque Nacional Huascarán es un destino anhelado por
quienes practican el montañismo o andinismo, así como la escalada en hielo y
roca. Ascender a cumbres emblemáticas como el nevado Huascarán, el más alto del
Perú; el Alpamayo, el más bello del mundo; o los nevados Pisco, Vallunaraju y
Copa, constituyen un desafío y una experiencia inolvidable para los
montañistas.
El nevado Huascarán es la montaña más alta del Perú y una de
las más altas de Sudamérica, con 6,768 metros sobre el nivel del mar. Se ubica
a 21 kilómetros al sureste de la ciudad de Yungay y su ascenso atrae a muchos
cultores, peruanos y extranjeros, del escalamiento de altas montañas.
Subir a la cima del nevado Huascarán demanda normalmente de
6 a 7 días. El glaciar Raimondi sirve como área de aclimatación y de campo base
para escalar los picos norte y sur del nevado. Esta actividad de turismo de
aventura se debe realizar obligatoriamente con una agencia de viaje y guía de
alta montaña.
Por su parte, el nevado Alpamayo, on una altura de 5,497
metros sobre el nivel del mar, es considerado la montaña nevada más bella del
Perú y una de las más hermosas del planeta. Se trata de un enorme coloso de
forma piramidal cubierto de hielo, ubicada a 69 kilómetros de la ciudad de
Huaraz y a 36 kilómetros de Caraz.
Además de formar parte de los circuitos de excursionismo,
esta deslumbrante cumbre nevada es una de las más retratadas en fotografías y
videos por su inconfundible belleza paisajística.
El Parque Nacional Huascarán es también fascinante para
aquellos visitantes que solo quienes contemplar la magnificencia de las
montañas nevadas y las gigantescas cumbres del Parque Nacional Huascarán.
Incluso pueden aproximarse a uno de los nevados accesibles
para todos los visitantes y no necesariamente montañistas: el Pastoruri.
Ubicado a 70 kilómetros al sur de la ciudad de Huaraz, es el nevado más
visitado por los turistas, dado que se puede acceder hasta su base poco
empinada mediante un sendero señalizado y no se requiere experiencia en
andinismo o escalada, salvo llevar puesta la indumentaria para caminar por el
hielo. La inolvidable experiencia de subir a las faldas de esta hermosa montaña
nevada es perennizada con fotografías y videos que registrados por los
visitantes.
En el trayecto hacia este cautivante atractivo turístico se
pueden observar la laguna de Patococha, pinturas rupestres y las notables puyas
Raimondi, las plantas altoandinas más grandes y el ojo de agua Pumapashimi.
AVISTAMIENTO DE FLORA Y FAUNA
Observar especies altoandinas únicas como el majestuoso
cóndor, el escurridizo zorro andino y la imponente Puya Raimondi en la ruta
hacia el glaciar Pastoruri y en otros sectores del Parque Nacional Huascarán,
constituye una experiencia sin comparación.
La fauna en el Parque Nacional Huascarán está representada
por más de 210 especies de aves, 25 de mamíferos, 5 de anfibios, 4 de reptiles
y 8 de insectos.
Entre las aves más resaltantes tenemos el cóndor andino, el
pato de los torrentes, la perdiz de puna, el pato jerga, el azulito andino, el
pato cordillerano, el zambullidor pimpollo, la gallareta gigante y la gaviota
andina.
Entre los mamíferos destacan el gato montés, el gato andino,
el oso de anteojos, la taruca rumiante de grandes cuernos de mayor tamaño que
el venado, y la vicuña. Otras especies de importancia son el venado gris, el
puma, la vizcacha, la comadreja, el añaz, el zorro andino, entre otros.
En cuanto a la flora existente, el Parque Nacional Huascarán
presenta un amplio espectro de microclimas, lo que ocasiona que se tenga un
mosaico de diversos tipos de vegetación íntimamente ligados entre sí. Se han
identificado 985 especies de flora altoandina distribuidas en 374 géneros y 114
familias.
En esta diversidad florística, la familia de las
Bromeliáceas está representada por la puya Raymondi, especie que tiene la
inflorescencia más grande del mundo y que es uno de los objetos de conservación
del parque. En esta área natural protegida se puede apreciar rodales de puya
Raymondi ubicados principalmente en las quebradas Carpa y Queshque.
También se conservan bosques relictos de quisuar y de
queñua, que están ubicados principalmente al norte del sector Llanganuco, así
como praderas altoandinas, césped de puna y diversos oconales o bofedales,
situados por encima de los 4,500 metros sobre el nivel del mar y que son claves
para el almacenamiento del agua, por su gran capacidad de retención, para la
sobrevivencia de las especies y de las comunidades campesinas locales.
El Parque Nacional Huascarán fue reconocido, el 1 de marzo
de 1977, como Reserva de Biosfera por la Organización de las Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y en 1985 como Patrimonio
Natural de la Humanidad.
Las Reservas de Biosfera son áreas representativas de
ambiente terrestre o acuático reconocidas internacionalmente por la Unesco por
su comprobado desarrollo sostenible, su ordenamiento territorial y su
innovación. Estas áreas representativas de ambientes terrestres y acuáticos
fueron creadas para promover una relación equilibrada entre los seres humanos y
la naturaleza.
Las Reservas de Biosfera permiten y favorecen el intercambio
de conocimientos, la investigación, la educación y la toma de decisiones
participativas debido a que están organizadas en redes temáticas y
asociaciones. Para que estas Reservas de Biosfera funcionen de manera eficiente
es necesario que las comunidades científicas y sociales, los grupos de
conservación y desarrollo, las autoridades de gestión y las comunidades locales
trabajen juntos.
Una Reserva de Biosfera implica más que la conservación y
protección de la biodiversidad: se enfoca también en el desarrollo económico y
humano y en el intercambio de información entre las distintas reservas que
forman la red mundial.
Las Reservas de Biosfera pretenden servir al mundo como
laboratorios vivientes para la investigación y demostración del manejo y uso
sostenible del terreno, el agua y la biodiversidad.
Las funciones principales dentro de una Reserva de Biosfera
son la conservación de la biodiversidad y la diversidad cultural; el desarrollo
económico sostenible desde el punto de vista sociocultural y medioambiental; el
apoyo logístico, respaldando el desarrollo a través de la investigación, el
seguimiento, la educación y la formación.
El Parque Nacional Huascarán es la octava Reserva de
Biosfera de Perú reconocida por la Unesco y las otras siete son Manu (1977) y
Noroeste Amotape-Manglares (1977), Oxapampa-Ashaninka-Yanesha (2010), Gran
Pajatén (2016), Bosques de Neblina (2020), Avireri-Vraem (2021) y Bicentenario
Ayacucho (2023). A ellas se suma el Bosque de Paz (Perú-Ecuador), la primera
Reserva de Biosfera Transfronteriza de América del Sur (2017).
CICLISMO DE MONTAÑA
Subir y descender a puro pedal por rutas especialmente
diseñadas y senderos con escenarios andinos deslumbrantes, son el atractivo
principal de competencias como el Huascarán 360 MTB que tiene como escenario
protagónico al Parque Nacional Huascarán que cuenta con espacios naturales
icónicos como las lagunas de Llanganuco, el paso Portachuelo, el mirador de
Pupash y el túnel de Punta Olímpica.
Esta competencia conecta la Cordillera Blanca y la
Cordillera Negra en cuatro etapas con terrenos mixtos que incluyen trayectos en
autopista, tramos de montaña y descensos vertiginosos por cuestas escarpadas.
Los participantes cuentan en el trayecto con zonas de asistencia oficiales cada
20 kilómetros con hidratación, frutas y alimentos calientes.
TURISMO ARQUEOLÓGICO
En el Parque Nacional Huascarán es posible explorar
vestigios de culturas prehispánicas, incluyendo sitios de arte rupestre y
caminos incas que se encuentran dentro de esta área protegida.
En el ámbito del Parque Nacional Huascarán se ha
identificado 33 sitios arqueológicos que muestran arte rupestre, sistemas de
andenería, caminos, terrazas de cultivo, chullpas tumbas, miradores,
fortificaciones, canales de irrigación, y otros.
Mucha de esta riqueza cultural se encuentra ubicada en las
diferentes quebradas y valles de pie de montaña. Los restos arqueológicos más
representativos son los de Auquispuquio, Cullicocha, Queshquepachan,
Paccharuri, Quilcayhuanca, Nuevo Tambo, Cayesh y Pachacoto.
TURISMO VIVENCIAL
En el Callejón de Huaylas y el Callejón de Conchucos, valles
aledaños al Parque Nacional Huascarán residen comunidades andinas de raíces
ancestrales que son parte fundamental de la conservación de los paisajes
andinos y son fieles guardianes de tradiciones, culturas y saberes que conviven
en armonía con la naturaleza.
Los amantes del turismo vivencial pueden encontrar en estas
comunidades un valioso aprendizaje de óptima convivencia y preservación del
medioambiente, conocer sus valores culturales, compartir sus invaluables
costumbres y tradiciones, alegre música, coloridas danzas y sabrosa gastronomía
local, atesorando un imborrable recuerdo de este encantador destino peruano.
(Fuente: Mincetur – Andina)