De expedientes a palabras de apoyo: la innovadora iniciativa de un juez peruano que conmueve al país
Huaraz en Línea. - En Chimbote, una innovadora iniciativa
judicial viene marcando un precedente en el país. El juez Moisés Heras de la
Cruz acompaña sus resoluciones con cartas dirigidas a niños y adolescentes,
explicándoles las decisiones que los involucran y colocándolos en el centro del
sistema de justicia.
La justicia suele expresarse mediante resoluciones extensas,
términos técnicos y procedimientos complejos que muchas veces resultan
difíciles de comprender para quienes se encuentran involucrados en un proceso.
Sin embargo, desde la Corte Superior de Justicia del Santa, el juez Moisés
Heras de la Cruz viene impulsando una práctica que busca cambiar esa realidad,
especialmente para los niños y adolescentes que atraviesan situaciones de
vulnerabilidad.
Egresado de la Escuela Profesional de Derecho de la
Universidad César Vallejo, campus Chimbote, el magistrado ha implementado una
innovadora metodología que consiste en acompañar sus resoluciones judiciales
con cartas redactadas en un lenguaje sencillo, cercano y comprensible para los
menores de edad. Esta iniciativa busca garantizar que los niños no solo sean
protegidos por el sistema judicial, sino que también entiendan las decisiones
que afectan directamente sus vidas.
La práctica fue aplicada en un proceso de investigación
tutelar a favor de un niño víctima de violencia familiar. Luego de evaluar el
caso y priorizar su bienestar, el magistrado determinó que el menor quedara
bajo el cuidado provisional de su hermano mayor. Sin embargo, consciente de que
una resolución judicial difícilmente podría ser comprendida por el niño,
decidió escribirle una carta personal para explicarle las razones de la medida
adoptada.
Parte de ese mensaje expresa el profundo sentido humano que
inspira esta iniciativa:
"Estimado V., mi nombre es Moisés y soy el juez que ha
decidido con quién vas a vivir. Te escribo esta carta para explicártelo de
manera sencilla y resumida. Sé que los procesos en un juzgado pueden asustar un
poco; por eso, te pido disculpas si a veces te has sentido afectado. Quiero que
sepas que todo lo que hacemos aquí es para cuidarte y asegurar tu
bienestar".
Más adelante, el magistrado reconoce el valor demostrado por
el menor durante el proceso y le explica el motivo de su decisión:
"Has sido muy valiente al decirnos las cosas que te dan
miedo y te generan tristeza. Mi trabajo como juez es garantizar que vivas en un
lugar seguro, donde te sientas amado, respetado y apoyado para cumplir tus
metas. Por eso, he decidido que a partir de ahora quedarás bajo el cuidado de
tu hermano mayor".
La iniciativa se alinea con los principios de la denominada
"justicia amigable con la infancia", un enfoque promovido a nivel
internacional que busca adaptar los procesos judiciales a las necesidades
emocionales y cognitivas de niños y adolescentes. Bajo este modelo, los menores
dejan de ser observadores pasivos de los procesos legales para convertirse en
sujetos de derechos plenamente informados y escuchados.
Detrás de esta propuesta también se refleja una visión del
derecho centrada en las personas. La formación recibida por el juez Moisés
Heras de la Cruz en la Universidad César Vallejo estuvo marcada por una
educación orientada al compromiso social, la empatía y el servicio a la
comunidad. Valores que hoy se traducen en acciones concretas que humanizan la
administración de justicia y demuestran que el conocimiento jurídico puede ir
de la mano con la sensibilidad humana.
La experiencia del magistrado chimbotano representa un
ejemplo inspirador para las nuevas generaciones de abogados y operadores de
justicia. Su trabajo demuestra que una sentencia puede resolver un caso, pero
una palabra de apoyo puede transformar una vida. En un contexto donde la
confianza en las instituciones es un desafío permanente, iniciativas como esta
recuerdan que la justicia también puede hablar el lenguaje de la empatía, la
comprensión y la esperanza.