Huaraz en Línea.-En un mundo cada vez más competitivo, conectado y globalizado, aprender inglés ya no es un lujo ni una habilidad exclusiva para determinados profesionales, sino una necesidad. Desde mi perspectiva profesional, dominar este idioma representa una de las mejores inversiones que una persona puede realizar para su desarrollo personal, académico y profesional.
Actualmente,
el inglés es considerado el idioma más utilizado en los ámbitos empresarial,
tecnológico y científico. Además, una gran parte de los contenidos digitales
disponibles en el mundo se encuentra en este idioma. Según el British Council,
aproximadamente una cuarta parte de la población mundial posee algún nivel de
conocimiento de inglés, lo que demuestra su relevancia como lengua de
comunicación global.
Uno de los
principales beneficios de aprender inglés para los estudiantes de la
Universidad César Vallejo (UCV) es el acceso a mejores oportunidades laborales
tanto a nivel nacional como internacional. En la actualidad, muchas empresas
valoran esta competencia lingüística porque facilita la comunicación con clientes,
proveedores y socios de diferentes partes del mundo. Asimismo, el dominio del
idioma puede acreditarse mediante certificaciones internacionales reconocidas,
como Cambridge, Michigan, IELTS y Pearson, las cuales fortalecen el perfil
profesional de los candidatos.
Por otro lado,
aprender una segunda lengua contribuye al fortalecimiento de la memoria, mejora
la capacidad de concentración y aumenta la confianza para interactuar con
personas de diversas culturas. Además, el aprendizaje de un nuevo idioma no
tiene límite de edad; lo más importante es asumir el compromiso y la dedicación
necesarios para alcanzar los objetivos propuestos. Gracias al conocimiento del
inglés, es posible disfrutar de una mayor variedad de recursos como música,
películas, libros físicos y electrónicos, así como de una amplia oferta de
contenido digital que enriquece la experiencia de aprendizaje.
Sin embargo,
aprender inglés requiere esfuerzo, disciplina y constancia. No basta con
asistir a clases; es fundamental practicar diariamente, escuchar contenido en
inglés, leer textos adecuados al nivel de aprendizaje y perder el miedo a
cometer errores. La práctica continua es la clave para desarrollar la fluidez y
mejorar las habilidades comunicativas.
Finalmente, el
inglés es mucho más que una asignatura académica: es una herramienta que abre
puertas y amplía horizontes. En una sociedad globalizada y digital, quienes
dominan este idioma cuentan con mayores oportunidades para crecer, aprender y
competir en un entorno cada vez más exigente. Por ello, fomentar su aprendizaje
debe ser una prioridad tanto para los estudiantes como para las instituciones
educativas.( Por: Mgtr. Luis Deza de la Cruz – Campus UCV Chepén)